miércoles, 16 de diciembre de 2009
.:Crisis:.

jueves, 3 de diciembre de 2009
Una musa en búsqueda de su identidad.

Una de ellas de melancólica mirada
ha dejado velas a su andar
velas encendidas
que el agua no ha podido apagar.
Quiere dejar señales
quiere quemar el mar
quiere cruzar el horizonte
quiere nadar y no pensar.
Está cansada, está agotada.
Ha disipado su creatividad,
esa creatividad que proyecta en otros
no la puede hallar.
La pobre
ha perdido su identidad.
Se ha sentado en una roca. Escucha las melodías en el mar, escucha a un pobre vagabundo quejándose de su largo transitar. Ha perdido todo, esposa, dinero, y la felicidad, ahora vagabundea por las calles en búsqueda de... quién sabe qué cosa quiere hallar. Quiere dejar atrás su soledad, quiere dejar atrás su ansiedad. Ella lo mira y le quiere hablar, más él la ignora como una sombra más. Ella danza para él, y lo distrae de su andar; quiere complacerlo, quiere inspirarlo además... quiere ayudarlo a encontrar su espontaneidad. Él mira al mar... saca un lápiz y una hoja arrugada de tanto guardar, y escribe una carta a su esposa, a quien no ha podido por años mirar. Escribe y saca lo que ya no pudo más ocultar, escribe para disculparse, lo que el vicio y la noche lo sedujo en alguna oportunidad. Han caído lágrimas, ha derramado pena de tanto aguantar, ahora sus suspiros son de anhelos y bienestar. El viejo infame regresa por donde vino, perdiéndose de vuelta en la enorme cuidad... quién sabe si alguna vez, tenga una segunda oportunidad.
Se escuchan las olas golpeando las rocosas superficies de la costa, las idas y vuelta del mar, las sirenas se han sumergido en busca de tesoros y joyas para complacer su vanidad, mas la musa se detiene, se contempla, sonríe, pues ya ha encontrado su identidad, y en un despertar de amanecer, su alma se pierde en el enorme caudal.
Por eso señores, cuidad de lo que es nuestro. Nuestras aguas, nuestras brisas, nuestro mar, para que las musas se inspiren e inspiren a los demás. No rompamos este círculo vicioso que de alguna forma todos vamos a ganar.
Mi musa ha parado de danzar.
jueves, 9 de julio de 2009
En Arrecifes (Bs.As.).

Ha sido unos días tranquilo, muy relajado, la familia me ha tratado espectacular, me siento muy a gusto en este lugar. Si bien la actividad diaria no es muy acelerada por ser una localidad apartada de lo que es la vida ajetreada de la capital de Buenos Aires, y por estar en un sitio marcado por el campo, el vivir de aquí es muy tranquila, relajada, te puedes desconectar bien de las actividades frecuentes de lo cotidiano. Normalmente por las mañana dormimos, ya que por las noches nos quedamos charlando y viendo películas, principalmente de terror… y en las tardes solemos frecuentar el taller mecánico de “pichi” o Héctor, quien es el patriarca del sistema familiar; ahí solemos ayudarlo en su trabajo, nos distraemos un rato, cebamos mate… perdón! Cebo mate, jaja, y cada vez me hago más experto en estas tradiciones Argentinas. El domingo pasado salimos a pescar, actividad que nunca había hecho antes… ¿pescamos algo?, bueno, sin comentario. De vez en cuando al cyber para conectarnos con el mundo, (Cyber Fun Time). Vagamos por las calles y sus contiendas y cosas por el estilo. Este domingo tal vez vayamos a Pilar, a un casamiento y otros planes de por medio.
Pero fundamentalmente mi estadía aquí no es sólo de placer y descanso, sino también de trabajo. Junto con Gustavo y otros compañeros más de otras carreras, medicina, enfermería, comunicación social, teología, etc., que estarán por este lugar dentro de dos semanas, tenemos que dar de forma interdisciplinaria un “seminario de Estrés”, así que estamos trabajando en la transmisión masiva para toda la localidad con afiches publicitarios, por la radio y otros medios la difusión de este proyecto. Nos hacemos cargo del tema, personalmente me toca el día tres, "PENSAMIENTO Y ESTRÉS", toda la parte teórica propiamente dicha y cognitiva, por lo que estoy trabajando en mis Power Points y presentación. Estamos auspiciado con una suma de la asociación Bonaerense quien contribuye económicamente en este propósito. Esperamos movilizar a todos los Arrecifeños en este proyecto, y que todo salga bien... y si sigue todo como está planeado y las cosas continúan viento en popa, pese a la gripe que tienen a todo el país asustado y en alerta, se realizará del día 27 de Julio al 3 de agosto, y luego de eso, el proyecto de teología, la semana de oración (que sería en la segunda semana) y bueno, luego… de vuelta a la villa en Entre Ríos, para empezar el segundo semestre de estudio, después de una jornada de trabajo y placer.

sábado, 23 de mayo de 2009
Aullidos de Lobos


miércoles, 13 de mayo de 2009
Circunstancias
"Las personas siempre achacan la culpa de lo que son a las circunstancias. Yo no creo en las circunstancias. Los que salen adelante en este mundo son personas no conformistas, que buscan las circunstancias que ellos desean, y cuando no las encuentran, las crean."
::BERNARD SHAW::
Diseño Psíquico
[Razonamiento de hace un tiempo]
::Esquema mental, luego de una breve instrospección::
Si tienes algún razonamiento significativo asociado a un sentimiento no lo cuentes, no lo digas, no gastes enegías hasta que no lo hayas comprendido del todo y no estés totalmente integrado a ella. Y cuando esa parte tuya haya sido asimilada y acomodada a tus esquemas mentales como una "creencia significativa", es ahí recién cuando lo puedes transmitir a otros. De lo contrario, toda esa "energía" que te llevó formularla, lo gastarás en el decir, en ese gasto de aliento; y como consecuencia, perderá fuerza y perderás un valioso argumento a futuro.
:: Concebir, meditar e incorporar::
:Luego, transmitir:
sábado, 2 de mayo de 2009
Siempre tendremos "Londres" ...
sábado, 11 de abril de 2009
Momentos de nostalgia e inspiración

Mi referente y musa alquilada en esta oportunidad eres tú. Aquella rubia que bajó aquella mañana por primera vez del autobús escolar a mi particular escuela al interior del valle, aquella que caminaba unidireccionalmente hacia la fila donde se encontraba mi curso, algo seria, algo desorientada. Aquella chica a la que me acerqué por primera vez para saludarla y presentarme, y que posteriormente me di cuenta que no fue muy apropiado ni oportuno, puesto que mi persona, a primera impresión, te cayó mal, por razones aparentes inexistentes de tu percepción. Sin embargo, esa idea, con el tiempo, se modificó en una amistad preciosa y atemporal. Aquellas que no se dan todos los días. Fuiste aquella amiga que nunca tuve, que siempre tuve y que no volveré a tener. Tu forma especial y singular de tratar a la gente, tu mirada que lo decía todo, tus gustos por los profesores, tu simpatía atrayente para con los otros, y tu obsesión por tu cabello, sin contar tu humor singular y diferente, que provocaban estallidos de risas saliente de mi boca, son cosas que adjuntaré



¡¡Esa eras tú, este soy yo!! Qué bombazo ¿no?
Te quiero mucho, lo sabes y lo repito. Espero que algún día nos volvamos a juntar y seguir con
Esto va para ti, mi apreciada, valorada, e invaluable Amiga, Camila M. Sos única. No pierdas tu esencia. Lo sabes y te encanta. (Lo sé, jajaja [tirita el labio superior, jaja])

sábado, 28 de marzo de 2009
Latidos ...
Esto que voy a narrar aconteció un dia como hoy, pero tan lejano como ayer. No se debe a ninguna maldición de los dioses, ni a un fatal accidente de laboratorio. Simplemente sucedió. No sé cómo, ni cuándo, pero frente a excitaciones fuertes, mi nivel de cortisol en la sangre comienza a aumentar y mis latidos acelerar. Aquel órgano tan añorado, renombrado por poetas y antiguos compositores del mundo, paulatinamente se convierte en un corazón de cristal, y mis latidos, consecuencia de las mismas, en sonidos lamentosos de un ser puro y pasional.
El cielo estaba despejado como cualquier otro día y como resultado, se podía apreciar cómo ínfimos pero majestuosos rayos del sol caían por encima de toda forma sobre la tierra, amplificando los colores y hermosura de las cosas. Miro las cosas, miro las nubes, miro el todo. Decidí dar un paseo.
Camino entre los cedros del Líbano, por las montañas del Tíbet, por los rincones de Nepal. Todo
al parecer solía señalar una caminata tranquila. Pausada. Todo, con excepción de aquella horrorizada situación a unos metros de mí. Es Valentina, y no está sola, está con Emilio, el distinguido y renombrado archiduque de Venecia. Ambos de la mano recogiendo amapolas y riendo de lo loco. ¡Es extraño! No debería molestarme, pues ya hemos roto hace ocho meses. Cada uno escogió caminar por rumbos distintos; no obstante, aquella escena removió algunas cajas en mi Ser.
Mis latidos aumentaron, mi rabia y mis percepciones más remotas. Volvieron los replanteamientos, las autoreflexiones, y no llegaba a ninguna parte. Me detuve, pues sabía lo que me esperaba. Respiro, y continúo haciéndolo. Me calmo, o por lo menos, trato de hacerlo. Miro el horizonte. Comenzaron aquellas viejas y recónditas puntadas en mi pectoral izquierdo, sensaciones de dagas en el corazón, que iniciaban su fatal alteración, puesto que sin duda, comenzaba su transformación.
Subo por cerros y montañas, por praderas y colinas, desde los picos del Everest hasta las cumbres del Himalaya, allí, sentado debajo de una roca, mirando el mundo entre espesas nieblas y densas agitación. Solo lograba complicar mis ideas y mi imaginación. Tiritando de frío, titubeando de pudor. Las altas presiones comienzan a ejercer contracción en mí. Aún siento latir sangre caliente, pero será cosa de minutos que la transformación haya finalizado.
Despierto en las orillas de un arroyo al interior de un denso y verdoso follaje. Me levanto, miro mis heridas, miro mis harapos,
miro hacia atrás. Quiero llorar. La imagen de Valentina viene a mí una y otra vez junto al infame de Emilio. ¡Qué más da! No hay nadie mirándome, salvo aquella roca tapada en musgos frente a mí. Lloro. Mis lagrimas se confunden entre aguas de arrollo y mi llanto se mimetiza entre sonidos de cascadas. Soy un caos. Ahí me quedo algunos minutos, horas, rotaciones y traslaciones… finalizando quién sabe cúantas estaciones.
Mis latidos aumentan crecientemente mientras caminaba por el sendero de las rocas, piedras incrustadas en el talón, desvanecían el dolor en mi interior, salvo las constantes resonancias coronarias que agitaban mi andar y mi razón. Todo es confuso, inesperado. No sé para donde me dirijo, tal vez hacia mi propia muerte, o quizás a mi nueva vida (junto a otra valentina), ó, a una vida cíclica sin término de ruta. Y sin darme cuenta, llego a una pradera de robles, con cálidas brisas de occidente, con un olor inconfundible a menta y una inmensa laguna a la distancia sobrepoblada de todo tipo de aves. Es fantástico, mágico o tal vez utópico. Una paz asombrosa rodeaba mi alma y la visión de valentina se pierdía a lo lejos. Aquella bella obra del Señor me dejó atónito de tanto amor e inspiración. Todo era perfecto. No sabía dónde me encontraba, pero sí sabía que donde fuese, estaba lejos de todo lo malo e impuro de este mundo, no había contaminación, no había alteración, no había violencia, no había maldad ni emociones dañinas, solo "paz". Solo eso.
Sin embargo, como consecuencia de aquel dolor impregnante que traía a tiempo, mis latidos se solidificaron, se cristalizaron. El esperado, pero no añorado proceso finalizó su misión. Y en una bola de cristal su forma acabó. Pensé que al encontrar esta "tranquilidad" después de mucho tiempo de viaje y dolor, se revertiría la sucesión... Pero no fue así.
La trágica obra de mi vida, mi supuesta y triste representación, su guión a la última hoja llegó. Ya no siento nada, ni frio, ni hambre, ni amor. El odio, la rabia y la pena de pronto acabó. Me he convertido en un monstruo, en un insensible, en un infeliz, si es que puedo definir la palabra. No siento nada. Me han arrebatado mis sentidos, y ni siquiera puedo sentir algún tipo de rencor por ello. No puedo detestar a Valentina ni maldecir a Emilio, pero sobretodo, no puedo enojarme conmigo mismo, por permitirme sufrir, por algo natural de la vida. Me han, me he arrebatado todo, hasta esa efímera paz y tranquilidad que obtuve "rentada"; se me deshizo como agua por los dedos, dejando solo un vacio. Un largo y oscuro vacio.
Me recuesto en el pasto. Descanso. Me dejo llevar por aromas y fragancias. Aún me queda algo de fuerza y oxígeno por respirar. (Aunque tenga que hacer un esfuerzo sobrehumano). Extiendo mis extremidades, para sentir el pasto cálido en mi piel, miro al cielo, para ver lo inmenso que es el mundo. Mis pupilas han quedado fijas, mis parpados sin movimiento y mi mirada sin expresión. Percibo una amapola a mi costado, la arranco, la miro fríamente, la huelo, y la pongo en mi pecho. Valentina se recuesta a mi lado, me abraza y apoya su cabeza en mi pecho. Volvieron algunas emociones, volvieron viejos recuerdos, volvieron del pasado, volvieron al futuro; aterrizo. Me percato del presente, y valentina ya no está más. Sólo me ha dejado aquella marchitada flor en el pecho. Pecho, que de apoco se va trizando, que de a poco va dejando de sentir, que de a poco va dejando de latir…
Miro al cielo, miro mi vida y ya no miro más nada.
Solo ha quedado una roca, cuyos latidos han quedado petrificados en esta historia de mi vida.
"Pon palabras al dolor, la pena que se caya, se guarda en el corazón hasta quemarlo" ( SHAKESPEARE )
miércoles, 4 de marzo de 2009
Viaje de Retorno

Prendo el equipo y pongo "I´m Yours" de Jason Mraz, tres veces como minimo de mi ultimo CD, y, luego de cargar petroleo, un pan tostado y 35 minutos de viaje, llegamos al aeropuerto. Los minutos pasaron rápido, tuve que sacar cosas de los bolsos de embarque para compensar el peso que llevaba en la mano, me despido con un fuerte abrazo, para luego realizar los precedimientos y subirme al avión.
Y todo lo demás, se narrará en su debido momento.
